Morihei Ueshiba (1833-1969) era un maestro de esta clase.
Era el hijo de un granjero y desde sus primeros
dias fue fuertemente espiritual. El trabajo en una granja hace crecer la fuerza
y la resistencia, y las primeras descripciones de la vida de Ueshiba lo
presentan como fuerte y vigoroso. Se interesó por las artes marciales japonesas
y viajó a Tolryo, en donde estudió bajo Toszawa Tolmsaburo de la escuela tenjin
shinyo ryu jiu fitsu.
El reclutamiento interrumpió sus estudios oficiales y lo envió a la linea del
frente ruso-japonesa. Ueshiba encontró a otros luchadores de artes marciales
entre las filas de su unidad y junto con ellos continuó practicando de manera
informal.
Cuando fue desmovilizado Ueshiba fue contratado como profesor en su ryu.
Entonces se incorporó a una tradición diferente, enseñada esta vez por el
ilustre Takeda Sokaku, que había sido enseñado por Saigo Tanomo descendiente del
clan guerrero Aizu.
Durante los aproximadamente 259 años del Shogunate Tokugawa la guerra armada fue
detenida y a la casta guerrera se la estimulo hacia fines más pacíficos. Ello
llevó inevitablemente a un declive en la habilidad marcial, especialmente en
aquellos clanes estrechamente asociados con la corte real. Los clanes rurales
aislados no estuvieron continuamente sujetos a esta influencia debilitadora y el
clan Aizu fue menos influido que la mayoría. Como consecuencia su sistema de
entrenamiento sobrevivió más tiempo, bajo el nombre de oshikiuchí.
Takeda estudió oshikiuchi y lo modificó para adaptarlo a sus requerimientos
prácticos actuales.
El resultado fue un sistema de autodefensa eficaz al que denominó daito ryu jiu
jitsu en honor del general Yoshimítsu Shinra Saburo, el destacado exponente de
las artes marciales que identificó los elementos clave de la distancia y de la
sincronización en los encuentros de artes marciales.
Takeda estaba enseñando autodefensa a la policía de Hokkaido cuando Ueshíba
entró en contacto con él. Ueshiba ahsorbió con avidez las tradiciones del daito
ryu y en 1917 se le otorgó un díploma de enseñanza en el sistema.
Luego tuvo una experiencia mística, que iba a cambiar el curso subsecuente de su
vida, en la que tuvo una visión de la unidad de la naturaleza. Esto le afectó
profundamente y en 1938 fundo su nueva tradición basada en la armonía natural.
El sistema recibió el nombre de aikido.
Esta fundación de una nueva tradición marcial por una repentina iluminación no
es en modo alguno infrecuente en la historía japonesa.
Se dice que muchos ryu marciales fueron fundados como resultado directo de un
destello de visión divina.
El aikido se hizo popular y Ueshiha pronto adquirió reputación de luchador
marcial potente.
Sólo en un período posterior de su carrera abandonó la fuerza física y abrazó
completamente las nociones de armonía. Algunos de sus estudiantes no se sentían
felices con aquel cambio de énfasis y se separaron para fundar sus propias
escuelas de aikido.
El Aikido es una disciplina que conduce al ser humano a niveles espirituales más
altos, se caracteriza por el respeto que se tiene con los semejantes, tanto en
la práctica como en la actividad de la vida diaria. Fue creado por el O-Sensei
Morihei Hueshiba, quien transformó varias artes marciales que estaban diseñadas
para matar en una forma de vida para llegar a la espiritualidad. El O- Sensei
citado creador del Aikido empezó a enseñar esta disciplina a principios de siglo
y después de la Segunda Guerra Mundial se dio el gran auge del Aikido como una
técnica para llegar a la paz y evitar en todo lo posible confrontaciones de
cualquier tipo y por supuesto la guerra.
En el Aikido se desarrolla la energía que en japonés se llama "Ki" y al mismo
tiempo unifica al ser humano con el universo.
Esta expresión se ha extendido a todos los lugares del mundo, y en 1974 el Shi-Han
Miguel Moreno Segura lo trajó a México, siendo el fundador de esta disciplina en
nuestro país, donde ha tenido un crecimiento sin precedente.
El Sensei Miguel Moreno Segura, fundador del Aikido en México desde 1974 comenzó
a impartir clases de esta disciplina con el objetivo de difundir su práctica con
la misma pureza que se práctica en Japón, y con motivo de preservarlo organiza
constantemente seminarios, demostraciones y conferencias de esta especialidad
por más de 20 años en diferentes partes de la República Mexicana y donde asisten
grandes maestros como lo son el Sensei Ueshiba Moriteru, Fujita Masatake, Musuda
Seijuru, Tzuruzu Miyamoto y el Sensie Miguel Moreno Segura, integrantes de la
Federación Internacional, entre otros.
Las Modalidades son: Por Grado KYU y por Grado Dan desde infantil de 6 a 14 años
y adultos de 15 años en adelante.
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